Por: Guillermo Ramirez, publicado en La Respuesta

El huracán María indiscutiblemente desnudó a Puerto Rico. Desnudez desde la obviedad como la pérdida de lo palpable y la pobreza que se solía tapar a medias. A desnudez desde el simbolismo como el artificio de los modelos de dependencia, la construcción e imagen del otro y hasta del elemental pretexto colonial que Edgardo Rodríguez Juliá denominó “pediatría imperial”1. Los pormenores de re-configuración en todos los estratos comprueban continuamente dicha aseveración. María fue un fenómeno agravante de unas vicisitudes generadas por los procesos que han delineado las dinámicas de poder en la isla. Ahora, ante aún otra funesta metamorfosis de un viejo escenario, vuelven nuevamente a la delantera multivocidad de argumentaciones sobre el manejo de los asuntos heredados y cuestionamientos del cómo, dónde, cuándo y porqué. Lo siguiente no pretende sumarse a esa corriente sino más bien intenta destacar brevemente dos análisis socio-históricos distintos que fungen de apoyo al desarrollo interpretativo actual.

Uno de las aportaciones a la historiografía contemporánea puertorriqueña que parece hecha a la medida para considerar la presente crisis humanitaria y existencial es The Legal Construction of Identity: the judicial and social legacy of American colonialism in Puerto Rico del profesor de Derecho Efrén Rivera Ramos. Esto debido a que representa una investigación cartográfica (jurídico-psicológica) de la relación Estados Unidos/Puerto Rico y las medidas aplicadas para definir realidades en dicha arena. Su propuesta principal gravitando en torno al aparato legal como regente del colonialismo. Premisa que claramente resuena con los tiempos. Por ejemplo, expone Rivera Ramos:

…the successive transformations experienced by Puerto Rican society throughout the last century, many of them influenced by contact with the metropolitan culture, have engendered ways of thinking and acting constitutive of a worldview that may be generally defined as “modern subjectivity”. This includes a distinctive mode of conceiving and relating to law called modern legal consciousness, which is characterized by the fact that people generally take law relatively seriously in their dealings with the rest of the world. Rights discourse is part of modern legal consciousness: It refers to the extent to which people view the world and themselves through the language of rights. The kind of colonialism put in place in Puerto Rico by the United States not only promoted, but buttressed itself on, legal consciousness and the discourse of rights, contributing strongly to the production of a modern subjectivity that takes the language of law and rights seriously in the formation of perceptions of the self and of the surrounding world. P. 243

Cuando se vive en un país clasificado bajo el sello de territorio no incorporado, una especie de surrealismo se tipifica. La concepción legal consolida esto. Como señaló Trías Monge (aludiendo a algunos estatutos coloniales) en su ahora tan citada obra, Puerto Rico: las penas de la colonia más antigua del mundo: “Las leyes de Estados Unidos aplican al pueblo puertorriqueño sin su consentimiento”; “El Congreso da por sentado que puede, unilateralmente, ejercer plenos poderes sobre Puerto Rico, bajo la cláusula territorial de la Constitución de Estados Unidos”; y “No hay igualdad ni comparabilidad de derechos entre los ciudadanos de Estados Unidos residentes en Puerto Rico y los domiciliados en Estados Unidos”2. La cuestión de la ciudadanía siendo quizás el mecanismo por excelencia designado a legitimar semejante acepción.

U.S. citizenship has played a significant role in Puerto Rican’s ongoing consent to American rule. Citizenship has operated at the intersection of both the realm of experience and the domain of representation to help construct particular interpretations of the social world in the Puerto Rican community. In those interpretations, many people associate U.S. citizenship with tangible economic, political, social, and cultural benefits. From passports, to security, to rights, there is a wide spectrum of benefits that are seen as flowing directly from the condition of U.S. citizenship. In other words, U.S. citizenship has been closely tied to the satisfaction of needs. It has been appraised as making the desirable possible. P.182

En tal contorno es mediante el esquema (y consecuentemente el aura) de la actividad electoral isleña donde mejor parecen fundirse las anomalías aludidas. Si The Legal Construction of Identity asienta las bases para su discusión, funciona como parte de “la causa”; asimismo halla en el lugar menos probable una pieza de acompañamiento que puede deducirse encarna parte del “efecto”: el documental El cuatrenio en un día (2012) del cineasta experimental puertorriqueño José Morales. Mediometraje que plasma el misticismo alrededor del voto, parafraseando una descripción de Rivera Ramos. Un vistazo a los márgenes de peroratas políticas e ideológicas rodada el día de elecciones generales nacionales del año 2012.

Primero la película (al igual que el libro) es un testamento de fantasmas. O más específico, de sus ecos que han permanecido reptando por los límites de la conciencia colectiva insular generación tras generación. Asuntos cuyas ligaduras se pueden estirar hacia disputas de clase y político-partidistas pre-capitalistas bajo autoridad española en el siglo XIX. (Refiérase a los trasfondos textuales provistos en 1898: La guerra después de la guerra de Fernando Picó y Las turbas republicanas 1900-1904 de Mariano Negrón Portillo.) Es decir, implicando el punto de ebullición de los acaecimientos que condujeron a las manifestaciones de nacionalismo cultural puertorriqueño. Después de todo, estas hacen del siglo XIX el periodo donde se comienza a implantar la definición de identidad como sentido y sendero político, y de ese dogma precisamente se trata El cuatrenio en un día.

Segundo, estéticamente hablando, se pueden visualizar vestigios de una simbiosis entre ambos trabajos debido a las propiedades de sus respectivas disciplinas. La publicación académica y el documental de fotoperiodismo guerrilla, intentando recoger la experiencia pluralista. El lente de Morales aprovecha la retroalimentación con los sujetos que apunta, reconociéndose partícipe de una trama que arrastra de manera innata, tal cual lo hace Rivera Ramos a puño y letra. Algo así como el saber hacia donde mirar por inercia. Mas correspondientemente traduciendo esa destreza en un ejercicio pedagógico u artístico. El acercamiento introspectivo (directo u indirecto) últimamente destinado a reforzar la noción de vulnerabilidad en pos de la honestidad.

Tercero, ambos edifican desde el plano sociológico para abrirle camino a una codificación popular particular. Las crónicas del movimiento colectivo (sean de escala mayúscula o minúscula) componen la materia prima de un sistema de signos sugerido. Por ejemplo, El cuatrenio -al igual que otros filmes de Morales- utiliza la simplificación naturalista del registro para extraer subtextos. El manejo de cámara es siempre directo, curioso y sutil; casi como un abrir de ventanas donde se deja entrar solamente la luz necesaria. Mientras el montaje determina los diversos niveles interpretativos de la relación de significación.

Por su parte, el libro de Rivera Ramos aplica la dimensión de su proposición de manera mayormente secuencial. Así le facilita al lector las líneas y sombras de las figuras evocadas. Además, se sirve de la documentación en miras a trazar un perfil psíquico específico bajo la lupa historicista. Hincándose frente a la evidencia del adoctrinamiento declarado terminología legal (tomando especialmente de Los Casos Insulares), establece el planteamiento de colonialismo por coerción. Planteamiento tratado desde el reciclaje del mismo lenguaje formalista condenatorio.

En resumidas cuentas, se podría inferir El cuatrenio en un día personifica una versión modificada del residual de los fenómenos ya expuestos en The Legal Construction of Identity. De un lado, la praxis de Morales como resumida recientemente en un foro por el crítico y fundador del colectivo/revista docuCaribe, Jean Vallejo; consta del “fajarse en el fijarse”. Del otro, Rivera Ramos parece apuntar hacia la armonización de la mirada singular y compartida. O sea, ambos adoptan lo puertorriqueño en forma, estructura y fundamento. Una metodología capaz de cimentar la exploración de posibilidades metafísicas sobre el asunto de espacio. Aunque nuestras tétricas circunstancias nuevamente reafirman la aseveración somos “el ejemplo perfecto de lo que el imperialismo económico hace por un país, y de la actitud de los imperialistas respecto del país”3; al final, es conforme a la semiótica provista del constructo espacio donde radica la sistematización de la condición puertorriqueña y la inevitable profundización que nos acerque un paso más a la eterna búsqueda del entendernos mejor.


1. Puertorriqueños: álbum de la sagrada familia puertorriqueña a partir de1898. Pagina 2. Paginas 209-210
3, Porto Rico: A broken pledge. Bailey W. Diffie, Justine Diffie. Página 220.
Bibliografía:
– Rivera Ramos, Efrén. 2001. The Legal Construction of Identity: the judicial and social legacy of American colonialism in Puerto Rico. American Psychological Association.
– Rodríguez Juliá, Edgardo. 1988. Puertorriqueños: álbum de la sagrada familia puertorriqueña a partir de 1898. Editorial Plaza Mayor, Madrid.
– Trías Monge, José. 1999. Puerto Rico: las penas de la colonia más antigua del mundo. 1ed. español. Editorial de la Universidad De Puerto Rico.
– Diffie, Bailey W., Diffie, Justine W. 1931. Porto Rico: A broken pledge. The Vanguard Press, New York.

Guillermo Ramirez es crítico de cine y guionista de Humacao, Puerto Rico.